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Los mejores Spas de la Zona Hotelera en Cancún

Es interesante observar que Cancún, además de contar con una de las mejores playas del mundo donde el Mar Caribe ofrece sus colores y tibias aguas a los turistas y el sol brilla en todo su esplendor, también es un lugar en donde se ofrecen varias alternativas para dejar el estrés como lo son los spas. Muchos son los spas que encontrarás en este paradisíaco lugar. Cuando te hospedas en los hoteles en Cancún, seguramente tendrán un paquete especial para ti, para tu descanso y placer. Y también encontrarás aquellos spas que han alcanzado un lugar especial en las listas de los “más buscados” :-) En la Zona Hotelera destacan los siguientes:

  1. a) Secrets The Vine Spa by Pevonia
La clase mundial de 12,500 pies cuadrados Secrets The Vine Spa by Pevonia ofrece docenas de tratamientos para mimar a los visitantes. A tu llegada, te pondrán una bata de lujo y zapatillas, pero no te olvides de tu traje de baño para que puedas aprovechar todas las áreas del spa. Las especialidades incluyen hidroterapia y servicios temáticos indígenas mayas. Apaga tu teléfono celular o mejor aún déjelo en tu habitación y disfruta de los diversos tratamientos y cuidados que le daran a tu cabello, manos, pies, masaje relajante de parejas o un relajante paqueta para los lunamieleros, y más.
  1. b) Heavenly Spa by Westin
Eligieron el nombre perfecto para el Heavenly Spa by Westin, porque es solo eso ... un lugar celestial. Puede que éste no sea el spa más lujoso de la zona hotelera de Cancún, pero las instalaciones del spa y el aroma de ensueño (té blanco) hacen un gran trabajo. Además de las seis salas de tratamiento interiores, también tienen tres cabañas con terraza y dos palapas al lado de la playa disponibles para masajes. Los tratamientos del spa incluyen tratamientos corporales, cuidado de la piel, masajes y servicios especializados como Shitasu y Reiki. La firma del masaje celestial es una necesidad para la máxima relajación. Pasa un tiempo antes o después en la sala de relajación, baño de vapor, sauna o bañera de hidromasaje, te sentirás más que ligera.
  1. c) Coral Beach Gem Spa
Equilibra tu mente, cuerpo y alma en el Coral Beach Gem Spa en el Fiesta Americana Coral Beach, ubicado en la Zona Hotelera de Cancún. Las texturas naturales de madera, granito negro, arena, mármol, ónix y mosaico veneciano le dan al Coral Beach Gem Spa un toque verdaderamente lujoso. El spa ofrece áreas separadas para hombres y mujeres y áreas donde puedes compartir la experiencia con tu pareja o amigos también. Este es el único spa en América Latina que cuenta con un programa completo de hidroterapia de 10 pasos que comienza en la piscina Sensations y avanza a través de un vapor de aromaterapia, una ducha vigorosa, sala de vapor de arcilla, sala de hielo, sauna, ducha de lluvia, jacuzzi, piscina polar y baño de pies. Otros varios tratamientos y servicios de spa están disponibles también.
  1. d) Kayanta Spa
El nombre Kayanta está inspirado en la frase maya “ka a yaantah” que significa “renacer”. El nutrido personal atenderá todas tus peticiones, mientras tus problemas se desvanezcen en este sereno santuario. Los tratamientos y servicios incluyen rituales acuáticos, terapias de masajes, tratamientos corporales y faciales. Prueba el mexicano Vanilla Wrap. Kayanta también cuenta con duchas Vichy y salas de vapor, relajantes patios de jardín que cuentan con bañeras de hidromasaje y piscinas de inmersión frías y terrazas aisladas para masajes al aire libre y baños de infusión. Este spa se ubica dentro del Hotel Ritz Carlton Cancún

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Mi fe en la humanidad fue restaurada

Mientras me encontraba hospedado en uno de los hoteles en Acapulco más conocidos de aquel hermoso lugar, fui testigo de un acontecimiento que restauró mi fe en la humanidad. La principal razón por la que decidí tomarme un descanso y dejar la Ciudad de México fue porque estaba harto de cómo veía que trataban a la gente en mi trabajo, lo que me provocaba rabia, pero sabía que aún no era tiempo de hacer algo o salir en defensa de aquellas personas, pero confiaba en que conforme aumentara de rango podría hacer más cosas por ellos. Estaba muy desanimado y enojado por la actitud de mis jefes, a quienes creía buenas personas, pero resultaron todo lo contrario a los dueños de la compañía, quienes tuve el placer de conocer en una ocasión y son de lo más humildes. Pero a quienes dejaron encargados son plato de otra mesa. Uno de los días en los que estuve en el bello puerto de Acapulco decidí dar un paseo por la orilla del mar, sintiendo como pies se mojaban a cada paso y me hundía levemente en la tierra, no pensaba hasta donde iba a llegar, sólo quería caminar y caminar hasta que el sol se pusiera. Cuando ya el atardecer era rojizo llegué a un lugar muy cerca donde hay piedras enormes y vi un pequeño grupo de chicos que se aventaban algo entre ellos, supuse que era una pelota, pero al acercarme vi que era ¡un perrito! Sí, el pequeño animalito lloraba de dolor, pues lo jalaban de sus patitas, le daban vueltas y se lo lanzaban entre ellos o al mar. Había gente que pasaba y no hacía nada, incluyéndome yo. Hasta que un joven de apenas 16 años se metió con los otros chicos, que les calculaba tenían 26 años aproximadamente. Al lanzarse contra el grupito, éstos dejaron al perro en paz y comenzaron a golpear al adolescente, quien me inspiró con su valentía y fui a ayudarlo. Lo primero que hice fue gritarle a otra persona que fuera con el perro y por favor lo cuidara. Mientras yo le entraría al quite con los otros chicos, pues yo tenía sólo uno o dos años menos que ellos. Aún en desventaja logramos soportar y también les regresamos algunos golpes, hasta que la policía llegó y nos llevó a todos a un lugar para interrogarnos sobre lo que había acontecido. Les conté todo lo que pasó, incluso nos acompañó una señora que tomó al perro y se lo mostró a los oficiales, quienes al final tomaron la decisión de encerrar a los jóvenes, que obviamente salieron bajo fianza, una cantidad ridícula la que les impusieron. Pero el hecho de que alguien con apenas 16 años se atreviera a hacerle frente a jóvenes 10 años mayores que él, me hizo pensar que no se tiene que estar en los puestos altos de una empresa para luchar por los derechos de los demás, como lo es pelear por el trato justo y digno. Esto restauró mi fe en la humanidad.